Salud y calma

Cómo hablar de la guerra con los niños sin asustarlos

Consejos de UNICEF para hablar de la guerra con tus hijos: cómo empezar, qué decir según su edad, cómo limitar las noticias y cuándo pedir ayuda.

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Ilustración de un adulto y un niño conversando con un corazón en un bocadillo

Los niños se enteran de las guerras antes de lo que creemos: por el móvil, en el patio del colegio o por lo que oyen en casa. Evitar el tema no les protege. Solo les deja a solas con lo que imaginan, que a menudo es peor que la realidad.

Hablar de ello no tiene por qué asustarlos. UNICEF propone ocho consejos que resumimos aquí, con ejemplos de frases que hemos preparado según la edad.

1. Averigua qué sabe y cómo se siente

Elige un momento tranquilo, como la hora de comer, y pregúntale qué ha oído y cómo se siente. Con los más pequeños puedes ayudarte de dibujos o cuentos.

Corrige lo que no sea cierto, no le quites importancia a lo que le preocupa y recuérdale que siempre puede hablar con un adulto de confianza.

2. Mantén la calma y adapta tus palabras

Los niños notan las emociones de los adultos, así que intenta controlar tu ansiedad antes de empezar. Usa un lenguaje adecuado a su edad y observa cómo reacciona.

Si no sabes algo, admítelo y buscad juntos la respuesta en fuentes fiables. Decir “no lo sé” también les enseña a no creerse cualquier cosa.

Estas frases pueden servirte de guía:

Edad Qué puedes decir
Infantil (3 a 5 años) “Hay países que se están peleando y muchos adultos trabajan para que paren. Tú estás seguro con nosotros.”
Primaria (6 a 11 años) “Hay una guerra lejos de aquí. Es algo muy triste, pero hay mucha gente ayudando. ¿Qué has oído tú?”
Adolescentes “Hay mucha información y no toda es cierta. ¿Qué has visto? Podemos mirarlo juntos en medios fiables.”

Tranquilízale con sinceridad. Si vives lejos del conflicto, díselo. No hagas promesas que no puedas cumplir.

3. Fomenta la compasión, no los estigmas

Evita etiquetas como “los malos”. Las guerras las deciden personas concretas, no pueblos enteros. Fomenta la empatía con las familias que han tenido que dejar su hogar.

Vigila también que tu hijo no sufra ni cometa acoso o discriminación en el colegio, y anímale a contártelo si le insultan.

4. Céntrate en las personas que ayudan

Háblale de quienes ayudan: personal sanitario, voluntarios, bomberos o jóvenes que piden la paz. Los niños necesitan saber que hay gente buena trabajando para arreglar las cosas.

Hacer algo, aunque sea pequeño, también reconforta. Puede dibujar un cartel, escribir un poema o ayudar en una recogida solidaria.

5. Termina la conversación con cuidado

No lo dejes a medias. Antes de cerrar el tema, comprueba que no se queda angustiado: fíjate en su lenguaje corporal, su tono de voz y su respiración. Y recuérdale que puede contar contigo.

6. Sigue comprobando cómo está

Pregúntale de vez en cuando cómo se siente y si tiene nuevas dudas. Presta atención a posibles señales de que algo le afecta:

  • Dolores de estómago o de cabeza.
  • Pesadillas o problemas para dormir.
  • Cambios de humor o de comportamiento.

Si los síntomas persisten, busca el apoyo de un especialista. Podéis practicar juntos la respiración abdominal: inspirar durante cinco segundos y espirar otros cinco, cinco veces seguidas.

Si el tema surge antes de dormir, acaba con algo positivo, como su cuento favorito.

7. Limita las noticias

Apaga los informativos cuando haya niños pequeños cerca. Las imágenes de guerra impactan mucho más a esa edad, y a menudo no distinguen si lo que ven ocurre lejos o a la vuelta de la esquina.

Con los mayores, hablad de cuánto tiempo pasan viendo noticias y de cuáles son fuentes de confianza. En redes sociales circulan vídeos falsos y contenidos muy duros, así que conviene enseñarles a desconfiar y a contrastar.

Cuida también lo que dices delante de ellos: los niños escuchan más de lo que parece. Y proponed actividades que les distraigan, como jugar o salir a pasear.

8. Cuídate tú también

No podrás tranquilizarles si tú estás desbordado. Habla con familiares o amigos, consulta las noticias solo en momentos concretos del día y reserva tiempo para desconectar. Puede ayudarte nuestra guía sobre cómo mantener la calma en una crisis.

Si tu hijo pregunta: “¿va a haber una guerra aquí?”

Es la pregunta más difícil. Responde con la verdad y sin alarmar. Por ejemplo: “No lo creo. Hay muchas personas trabajando para evitarlo. Y si algún día pasara algo, nosotros tenemos un plan y estaríamos juntos”.

Tener ese plan ayuda de verdad. Los niños se sienten más seguros cuando saben qué hacer. Prepararlo en familia, como si fuera un juego de equipo, les da una tarea y reduce su miedo. Te contamos cómo en nuestra guía del plan de emergencia familiar.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad se puede hablar de la guerra con un niño?

No hay una edad fija. Si ya ha oído algo, lo mejor es hablarlo, con explicaciones simples y breves para los más pequeños.

¿Debo sacar yo el tema?

Si crees que le ha llegado la noticia, sí. Empieza por preguntarle qué sabe y sigue su ritmo.

¿Qué hago si mi hijo tiene pesadillas?

Tranquilízale, reduce las noticias, mantén sus rutinas y termina el día con algo agradable. Si persisten, consulta con su pediatra o un especialista.

¿Le digo que estamos a salvo?

Dile lo que sea cierto en tu caso. Si vives lejos del conflicto, explícaselo con claridad y sin hacer promesas absolutas.

Información orientativa. Sigue siempre las instrucciones de Protección Civil y de las autoridades sanitarias. En una emergencia en España, llama al 112.

En este artículo
  1. 1. Averigua qué sabe y cómo se siente
  2. 2. Mantén la calma y adapta tus palabras
  3. 3. Fomenta la compasión, no los estigmas
  4. 4. Céntrate en las personas que ayudan
  5. 5. Termina la conversación con cuidado
  6. 6. Sigue comprobando cómo está
  7. 7. Limita las noticias
  8. 8. Cuídate tú también
  9. Si tu hijo pregunta: “¿va a haber una guerra aquí?”
  10. Preguntas frecuentes

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